lunes, 4 de agosto de 2008
¿CAUSAS y CONSECUENCIAS de la globalización?
La crisis del neoliberalismo
Las dos ideas principales que sustentaron al neoliberalismo: a) que el enriquecimiento de los grandes grupos económicos produciría un efecto de derrame de la riqueza sobre toda la sociedad y b) que la ilimitada libertad de movimientos para el capital, el libre juego de mercado llevado al extremo, extendería la libertad a todos los hombre y fortalecería la democracia y la paz como valores universales dominantes; han sido brutalmente refutadas por la realidad de los últimos veinte años. El mundo hoy es mas injusto, mas pobre, menos democrático y menos seguro, hasta llegar al punto de poner en duda el futuro de la civilización a mediano plazo, como lo demuestran los datos proporcionados por los propios organismos de la ONU.
La crisis se hace evidente para miles de millones de seres humanos que se ven privados de lo mas elemental para una vida digna y este fracaso de “los vencedores de la guerra fría” ha reinstalado el debate sobre la sociedad post capitalista, relegitimando los relatos abarcatorios y principalmente al marxismo y el socialismo, la teoría que sustentó los máximos desafíos al capitalismo en el siglo XX y que se muestra vital de nuevo, sobre todo en Latinoamérica que se ha transformado en “el continente de la esperanza”.
Los Estados Unidos se muestran preocupados y recrudecen la agresión hacia Latinoamérica, intentando recuperar la total injerencia en nuestra región. Sobradas muestras nos dan el rearmamiento de la IV Flota yanqui, los referendos separatistas de Bolivia, la agresión del narcoestado terrorista de Colombia a Ecuador, la campaña mundial de los medios de comunicación contra Chávez y el conflicto por la renta agraria, liderado por la derecha mas rancia y reaccionaria en nuestro país, al que los medios en la Argentina instalan como las políticas del gobierno contra “El Campo”.
Los gobiernos de los países latinoamericanos muestran diferentes grados de confrontación con el imperialismo: desde el decidido antiimperialismo en un proceso hacia el socialismo, como es el caso de Venezuela, Bolivia o Ecuador, hasta posiciones menos definidas con ese horizonte como es el caso de la Argentina, que sin ser definidamente antiimperialistas ni plantearse salir del capitalismo, ha orientado sus relaciones exteriores con un enfoque de integración regional que confronta con los planes que EEUU plantea para nuestro país.
Todo hace pensar que Latinoamérica entra en un momento de grandes definiciones: si verdaderamente los proyectos nacionales y populares logran construir la correlación de fuerzas necesaria para avanzar hacia el socialismo o sí finalmente el imperio logra torcer la balanza y recuperar el dominio total de la región. Esta es la disputa de esta época, tenemos la enorme suerte de vivirla e intentar aportar nuestro grano de arena a favor de una segunda y definitiva independencia.
Santiago Iribarne
lurraldeko@hotmail.com
miércoles, 23 de julio de 2008
Globalización y neoliberalismo, dos caras de la misma moneda.
Desde la crisis del 30 hasta la crisis que hicimos mención al comienzo el universo económico estuvo regido por los métodos keynesianos de salvataje del capitalismo, una idea que en síntesis se refería a la intervención del estado en las decisiones tomadas por una nación y en incrementar los ingresos de los trabajadores para así acrecentar la demanda y reavivar el circuito económico. Este entre otros puntos es el que se denomina “demanda efectiva”. Este momento de la economía se llamó “Estado de bienestar”, dado que las clases trabajadores vivieron una época en la cual pudieron obtener beneficios y oportunidades con las que no habían contado hasta el momento.
Las criticas del sector capitalista hacia este modelo no tardaron en llegar, dado que según ellos la participación del estado en la economía solo generaba estancamiento económico, barreras a los flujos de capitales y limitaba los beneficios empresariales.
Es en este punto de la historia donde el mundo se comienza a manejar por ideas y decisiones que se conocieron como neoliberales, las mismas sostenían que para el crecimiento de la economía se necesitaba un libre mercado que sustente el capital, la eliminación de controles y regulaciones de gobiernos, el consumo generado e innecesario y un homogéneo modelo de desarrollo para conformar los intereses de las grandes corporaciones. El neoliberalismo es una forma de organizar la manera de vivir en el mundo, en la cual se absolutiza el mercado y se lo convierte en un todo por el cual se debe generar el fin de todo comportamiento humano inteligente o de organización que lo amenace. Estos ideales económicos deben llevarse en total libertad, sin restricción financiera, laboral, tecnológica, social ni política. Los principios que rigen al neoliberalismo fueron esbozados por los integrantes de las transnacionales con una precisión perversa, casi diabólica, aquí no se valorizan aspectos relacionados con la ética, moral, solidaridad ni la formulación de una organización colectiva. Cada individuo debe echarse a su suerte y girar entorno de decisiones económicas que decidirán su porvenir.
Este seria un pantallaso del mundo neoliberal, su perversión, su falta de valor humano, desinterés por el bienestar del prójimo entre otros tantos aspectos. Lo que hay que tener en cuenta es que en este modelo se desvaloriza al ser humano como un ser pensante que puede enriquecerse cultural, emocional y socialmente, y se lo toma como una maquina que debe acatar ordenes y cumplir objetivos que provienen del ápice estratégico de una organización que solo busca maximizar sus beneficios.
La globalización juega un papel rutilante en este aspecto ya que es a través de ella que se controla y se implementan los métodos liberales en los cuales se empobrece a las naciones vendiéndoles recetas económicas que solo llevan al hambre y a la miseria de los pueblos.
La globalización se refiere al control de las economías mundiales a través de una integración dada por el comercio y los flujos de capital. En el cual se produce una interconexión mundial a través de la comunicación inmediata, se habla de una sociedad cableada interconectada por el desarrollo de las relaciones mundiales.
En la escuela se nos enseña que la globalización es una pintoresca conjunción de desarrollos tecnológicos que le brindan al planeta la “maravilla” de estar constantemente en contacto y con posibilidades de acceder a todos los aspectos de un mundo que se viene abajo junto con las premisas liberales y de “aldea global” capitalista. Para que este “milagro” liberal se lleve acabo debemos abandonar metas de autosuficiencia, y aspirar a ser competitivos en el mercado mundial, atrayendo por este canal a la inversión extranjera sin restricción de entrada, permanencia ni rendición de cuentas a la salida.
Es a través de la globalización y de su monopolización de la información que se busca la estabilidad de las políticas económicas globales, controladas por el F.M.I y el Banco Mundial. Por lo general cuestionar este modelo genera censuras de muchos organismos creados para sostener la mentira que es en si este sistema.
No nos confundamos al hablar de globalización, es esta una teoría cuyo fin es embestir elementos arraigados en las sociedades, civilizaciones o manifestaciones culturales que amenacen el sostén del libre desarrollo y de las decisiones de sus integrantes.
El neoliberalismo y la globalización generaron en los pueblos un vació cultural llevando a sus habitantes hacia un pensamiento homogéneo, insulso y conservador que no conflictúe su porvenir.
Como conclusión me gustaría dejar claro que esta en nosotros seguir permitiendo esta farza que tantos males causo y le causara al mundo.
Invitémonos todos juntos a participar en la idea de un mundo libre de verdad, antiliberal económicamente, donde todos podamos ser realmente libres y sea conducido por decisiones sociales y humanas, donde la cultura, educación, participación y solidaridad sean premisas de vida y pilares para el futuro. Un mundo donde además no seamos controlados por los comportamientos de una economía que no proteja a las masas y naufrague en el mundo como hoy lo hace gracias a la globalización y al neoliberalismo.
Alejandro Miguel
Barrio GRANDE, ENORMES CARENCIAS...
La dignidad no es 1 privilegio.
Desde el lugar en donde vivo, mi barrio, BARRIO GRANDE, en MONTE GRANDE
desde allí se asiente con sudor e injusticia, el no pertenecer a la globalización
esa de brechas miserias...no recibir los agasajos con las que tienta a las mentes
inmersas en la codicia y las ansias de adquisición.
Ella quien atomiza los sueños en piecitos descalzos, productos de sus vestigios.
El, mi barrio como tantos otros rincones cacheteados por la ignorancia, añora lo
desconocido.
Desde aquí se siente la miopía del paralogismo capital, donde los juegos
inocentes solo ansían crecer, desde aquí se mueren los sueños antes de despertar!
Y que siquiera el sol le diga "SI SE PUEDE".
Desde aquí, la esperanza implora que la igualdad extienda sus manos...
SANCHEZ PAULEAU, Maria de la merced
Globalización de ésta o globalización de la otra?
Entonces, la pregunta es si uno, con la posibilidad de ejercer una visión crítica para con esto, debe volverse un globalifóbico. Claro que no, pero teniendo ciertos miramientos. La expansión de los medios de comunicación de masas (también consecuencia del deseo de acaparar mercados que da origen a la globalización) también nos contó sobre Allende en el Palacio de La Moneda, Fidel en la Sierra Maestra. Nos da la posibilidad de conocer sobre los pueblos de América Latina y sus procesos históricos actuales en los que si bien falta mucho por hacer, son progresivamente cada vez mas partícipes y menos espectadores, nos posibilita aprender sobre el bombardeo de Guernica y la resistencia republicana española, así como nos acerca tanto a Bad Religion y NOFX como a Silvio Rodríguez e Ismael Serrano.
Como vemos, tenemos dos procesos bien diferentes: por un lado, la globalización de occidente: la expansión del capital transnacional, es decir, el avance de las economías centrales y sus recetas macroeconómicas con la finalidad de enriquecer a los países ricos a costa de los pobres, atropellando las necesidades de distintas regiones que nada tienen que ver en este proceso imperialista; por otro lado, la mundialización de la cultura, la historia, las artes, y los pueblos, la posibilidad de enriquecernos aprendiendo de los otros, esos “otros”, que somos nosotros mismos.
Es claro cuál es la que nos perjudica y de donde viene, y debemos tomar solo lo bueno que dio como consecuencia como una herramienta para lograr que se globalice la cultura, la equidad, y entender que las riquezas no tienen que seguir entregándose por espejitos de colores, sino que deben ser aprovechadas por nosotros, para poder elaborar programas dirigidos a destinarlas “a cada cual según sus necesidades”.
Laureano Ponce (laureanoponce@hotmail.com)
ATESORADO EN LA MEMORIA
Unos minutos en una transmisión de emergencia por radio nacional daban a conocer por medio de los labios rotos de Berdej el receso en la lucha por tiempo indeterminado. Solo quedaba esperar que avanzaran sobre todo, si es que aún quedaba algo mas por pisotear, avasallar, cooptar.
Sibila escuchaba atónita el sonido tenue de una voz apaleada y ronca de la furia. Su asombro no era más fuerte que el escalofrío que le atravesaba el cuerpo sin pedir permiso. Padre de su única hija, había conocido a Berdej hacía ya doce años, cuando ella todavía era capaz de recitar poemas de memoria y la cabellera le llegaba por debajo de los codos.
De todas formas, aún así la realidad la obligaba a mantener su frente en alto: todavía estaba Young, su única hija. Parida en medio de una expedición en la que Sibila oficiaba de guía, se encontraban atravesando la espesura del bosque norte del Cerro de las Luces, a 30 kilómetros de Lieber, cuando sin ningún preludio aparente, mas que su desarrollada panza de treinta y dos semanas, las contracciones se hicieron lo suficientemente fuertes y continuas como para que la llegada de una nueva vida sea tomada con la seriedad que merece.
Se hizo lugar entre los matorrales, se apisono el suelo y la parturienta expulsó a la criatura en cuestión de minutos. Sin bienvenida, sin ceremonia. Young pasó a los brazos de su madre en cuestión de minutos, y no pasaron más de dos horas cuando el paso fue retomado. Así, juntas desde el principio, sobrevivientes, recorrieron cientos de kilómetros a lo largo de estos once años por el valor de una causa que ambas sentían que las pertenecía y a su vez las excedía.
Ahora Young dejaba caer lágrimas por sobre sus mejillas mientras escuchaba a su padre recitar un anuncio aprendido por la fuerza de la tortura, el hacinamiento, y la fractura interior. Durante estos últimos veinte días de aprisionamiento la única noticia existente acerca de Ivan Berdej, lider del Movimiento Insurrecto por la Memoria de Gardenet, era que había sido capturado con vida, pero herido en un hombro, y con alguna costilla rota mientras se trasladaba clandestinamente a un comité de negociación por la trascripción de la historia.
Era impensado que los grupos paramilitares no se dieran noticia de la negociación, pero tal vez, luego de tantos años de lucha, Ivan había dado el brazo a torcer para asegurar un diálogo con los grupos internacionales de interacción y modernización del sujeto que ya habían puesto en práctica, tanto en Gardenet, como en los otros 53 pueblos ocupados desde la invasión, la implementación de la política de persuasión psicológica postmoderna.
Su base de redefinición internacional radicaba en la pérdida de los valores culturales de los pueblos originarios. Una vez que estos desaparecieran, bajo técnicas tan simples como efectivas, partían por la reconstrucción de la historia y el patrimonio intelectual de las etnias. Un revisionismo que detonaba el sustento subjetivo del individuo particular, para convertirlo en un universal llano, raso, y vacío de contenido.
Ante el desamparo, las ofrendas son bienvenidas como salvaciones. Un proceso lento, pero sistemático. Allí aparecieron los grandes grupos económicos, las corporaciones, el desempleo, la corrupción de las instituciones más antiguas y conservadas. La población había conocido la miseria, pero de la nueva, esa que no se asocia a una mala cosecha, sino a la pérdida absoluta de la identidad, esa que te deja solo el nombre, y para que sirve….
Sin embargo, existía todavía un único tesoro: la memoria. Aún con la reescritura de la historia, y la persuasión sistémica persecutiva, la memoria era el ladrillo que podría ser capaz de reconstruir nuevamente los cimientos de aquello que no debe ser olvidado: quienes somos, por qué lo somos, y como es que llegamos a serlo. En eso se basaba el Movimiento. Recitaban de memoria la Constitución, los estatutos judiciales, cada libro escrito desde la aparición de la imprenta se aprendía palabra por palabra antes de que las fuerzas del intercidio lo capturara y borrara del mapa como si nunca hubiese existido.
Ahora la lucha tambaleaba ante la captura del líder del movimiento. De todas maneras tanto Young como Sibila comprendían que en ellas estaba depositada la esperanza, el ejercicio de reconstrucción continuaría, ya que no reposa en un solo hombre, sino en todos aquellos que se comprometan con la causa. Y así, recitaron a dúo otra vez los primeros versos de un poema que les recordaba el color de su bandera….
Matías Alvarez
GLOBALICEMOS
(Subcomandante Insurgente Marcos)
Pensamos la globalización y nos imaginamos un gran monstruo, arrasándolo todo, destruyéndolo todo. Y puede que a veces se convierta en eso, pero sólo si la dejamos. Porque la globalización se vuelve monstruo si permitimos que la cultura la impartan “los de arriba”, si dejamos que nos arranquen las raíces y nos siembren sus ideas, que nos eduquen con sus cuentos de vencedores y nos recuerden como vencidos, que, como hace ya 500 años, nos impongan sus dioses que predican sobre la piedra de la mentira, que nos vendan sus espejos de colores que no reflejan nuestros rostros, sino la sed del conquistador. La globalización se vuelve monstruo cuando se alimenta de nuestro suelo, y lo fertiliza con nuestro sudor y sangre, cuando barre nuestra historia y planta banderas con otros colores, cuando nos arranca con las manos sucias nuestra identidad.
Pero siempre que hay un monstruo, hay un héroe. Un héroe que cambia de nombre, de rostro, de tiempo y lugar, pero no de convicciones. Un héroe que reclama que sea para tod@s, todo.
Uno que se levanta y dice “si, globalicemos”. Globalicemos la verdad inalienable, la justicia de ojos bien abiertos, la lucha incesante. Globalicemos los derechos humanos, la libertad que no se compra ni se vende, la educación de todos, el pan nuestro de cada día. Globalicemos el respeto por uno y por el otro, la dignidad que no se pierde, la cultura popular.
Globalicemos nuestra historia, la historia latinoamericana.
Así si, globalicemos.
Natalia Pérez
(nataliaperez82@hotmail.com)
EDITORIAL_AGOSTO 2008
Pasen, lean, disfruten, asimilen y discutan.
Debatan con l@s diferentes escritores que dan vida a esta edición, regocíjense con cada palabra. Mi anhelo es verlos a tod@s participar de una u otra forma, y ese es el espíritu de esta pequeña revista.
En esta primer edición participan chic@s como ustedes, con algo que decir, con ganas de autogestionar un espacio de discusión y hacerlo cuerpo. En esta ocasión, el tema a tratar es la globalización, sus causas y consecuencias.
Ojalá, con el tiempo, cada uno de ustedes escriba algún articulo en Sembrar. Para eso dejo un mail y un blog donde espero que tod@s dejen sus comentarios y su deseo de ser parte de todo esto. Por ahora, les pido que cuando lean este fanzine se lo pasen a algún amig@ o conocid@ para que la semilla siga floreciendo.
La invitación esta hecha, sean tod@s bienvenidos.
JOAQUIN GUILLEN
